Larga Vida - Nro.85


REMEDIOS CASEROS PARA LA TOS DE PECHO

La tos de pecho es una infección respiratoria muy común. Se trata de una inflamación del tracto inferior del sistema respiratorio. Esto hace que sea más difícil respirar y que haya dolor en el pecho y malestar, además de tos e incluso expectoración de flemas.


Lo que ocurre es que hay una acumulación excesiva de mucosidad y líquido en los pulmones, que hace que se produzca la infección y una tos que llamamos “agarrada al pecho”. Es muy común en niños, aunque también puede aparecer en adultos. Las causas que producen la tos de pecho son muy variadas y van desde un resfriado común hasta un edema pulmonar, o incluso por un asma. Hay muchos jarabes que pueden tratar esta afección, pero también algunos remedios naturales te ayudarán a aliviarla.




Gárgaras con agua salada para la tos

Probablemente el remedio casero más común de todos sean las gárgaras. Sin embargo, no vale solo con agua, es mejor hacer una mezcla de agua con sal para ayudar a eliminar la mucosidad del tubo respiratorio. Con un vaso de agua bastará. A continuación, te explicamos cómo prepararlo:

• Hierve el agua y añádele una o dos cucharadas de sal.
• Cuando se haya enfriado un poco, que no queme, pero aún esté tibia, toma un trago y haz gárgaras durante 1 o 2 minutos.
• Repite este proceso cuatro o cinco veces al día.

Té de limón con miel

La miel es una gran aliado contra el dolor de garganta. Por ello, un té muy común es el de limón con miel:

• Hierve agua.
• A continuación, échale el jugo de un limón y una cucharadita de miel.
• Espera a que se enfríe un poco y bébelo.

Este remedio es muy bueno sobre todo para aliviar el dolor de garganta y pecho.





Cebolla con miel para la tos de pecho

La cebolla es un remedio casero muy útil debido a sus propiedades antiinflamatorias. Como hemos visto, la miel ayuda a aliviar el dolor y junto con la cebolla pueden ser una buena combinación para combatir la tos de pecho. Para ello, sigue estos pasos:

• Corta una rodaja de cebolla y colócala en un recipiente cubierta de miel.
• Déjala que repose toda la noche y al día siguiente cómete la cebolla empapada de miel. Puedes comértela entera o bien poco a poco a lo largo del día.
• Toma una cucharadita de miel extra cada vez que tomes cebolla.

También puedes tomar la cebolla cruda, asada al horno o incluso cocida. Otra forma de tomarla es cortando una rodaja y extrayendo su jugo o bien formando una pasta con agua. Añádele miel y limón y tómalo tres veces al día.







Inhalaciones de vapor para despejar las vías respiratorias

Para eliminar la mucosidad de las vías respiratorias lo mejor son las inhalaciones de vapor.

• Hierve un poco de agua en un barreño o recipiente grande donde quepa tu cara (aunque no la vas a sumergir).
• Cuando lo tengas, inclínate sobre el recipiente cubriendo tu cabeza con una toalla para no dejar escapar el vaho.
• Tienes que inhalar los vapores que salen del agua caliente.

Puedes añadirle unas gotitas de aceites esenciales, por ejemplo, de menta o eucalipto, que abren mucho las vías respiratorias, o de otras hierbas como el tomillo, que como hemos visto es muy beneficioso. Eso sí, cierra los ojos, ya que de lo contrario podrían irritarse.

También son buenos los humidificadores que van expulsando vapor por toda la habitación.



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