Alma & Escena - Nro.44


El sufrimiento marcó la vida de Frida Kahlo

No había pasado mucho tiempo de su partida cuando ya los historiadores y expertos en arte aseguraban que la vida de Frida Kahlo había sido muy corta. Cuarenta y siete años vivió la más universal de las artistas mexicanas, la mayoría de ellas con la marca de la tragedia y el sufrimiento.



El 7 de julio de 1907 nació Frida en Coyoacán, ciudad en la que también murió. De muy niña sufrió de poliomelitis y de joven un terrible accidente en un autobús. Ambos episodios fueron reflejados de diversas maneras en sus obras, la mayoría autorretratos y, más que eso, era la manera cómo ella se percibía desde el dolor y las ganas de no doblegarse ni entregarse al mismo.

Para la novel artista caraqueña Mariana de Pantano, Kahlo tuvo una obra plástica “basada en sus experiencias de vida y el sufrimiento de vivir consecuencia de ellas. Fue activista política en cuanto a la revolución mexicana y el pensamiento marxista. Todos estos factores influyeron en su trabajo plástico, en el que era recurrente la referencia a su columna rota, situación que durante años la persiguió y afrontó al visualizarse dentro de los mismos”. Hasta críticos mexicanos aseguran que el interés por la pintura no fue algo que mostró naturalmente sino a raíz de sus padecimientos.

Su padre, para ayudarla a recuperar de las secuelas del polio, le aconsejó que practicara boxeo y fútbol, dos disciplinas no muy reservadas para mujeres en ese entonces. De hecho, en algún momento de su vida adoptó la imagen masculina, cortando al máximo su cabello, negada a depilarse el vello facial y de las axilas y a rebajarse las cejas, en clara denominación de su carácter rebelde ante las situaciones que le planteó la vida.

“Los autorretratos y la manera de drenar en su arte pudo ser una forma de autorreconocimiento, al desdoblar su imagen física y llevarla al plano surreal pictórico. Su pintura es la expresión poética de su vida, sus experiencias y su dolor”, agregó Pantano.



En esa búsqueda de aprobación, que en el fondo era para reafirmarse a sí misma, pero que hacía ver que no, conoció a su gran amor Diego Rivera, quien quedó prendado tanto del arte de la pintora, como de ella misma, viviendo una historia de amor-odio, marcada por la infidelidad de ambas partes y la traición a ellos y a sus principios.

No obstante, la artista también pudo sobreponerse al divorcio de Rivera, con quien volvió a casarse al año de separarse. “Frida Kahlo marcó la historia por su determinación y coraje para asumir el arte. Pese a haber quedado postrada, fue capaz de surgir, en un proceso de autosanación y superación que se vio marcadamente reflejado en sus pinturas”, agregó la pintora Lorena Bernal Hidalgo.

Frida no sólo rompió los parámetros de lo que era el arte sino que, así como no le importaba “limpiar” su apariencia, tampoco lo hacía con sus ideas. “Fue una mujer que jamás se dejó doblegar por los parámetros impositivos de la época sobre el comportamiento de la mujer. Por eso es un ícono del arte en México”, añadió Hidalgo.

“Y tú bien sabes que el atractivo sexual en las mujeres se acaba voladamente y después no les queda más lo que tengan en su cabezota para poderse defender en esta cochina vida del carajo”, dijo Kahlo en una oportunidad para la revista Vogue, donde se dejó fotografiar maquillada, con sus tradicionales flores en la cabeza y con un vestido largo, que marcó tendencia entre las mexicanas de la época y, para quienes no tuvo, precisamente, un halago: “Parecen nabos y, la verdad, se ven de a tiro ferósticas”.

Trató de suicidarse en varias oportunidades, pero fue el 13 de julio de 1954 cuando murió y sus restos fueron velados en el Palacio de Bellas Artes de la ciudad de México. “Espero alegre la salida y espero no volver jamás”, fueron sus últimas palabras en su diario.




Más datos sobre Frida
• Debido a sus padecimientos, la artista nunca pudo tener hijos. Tuvo dos abortos. Uno de ellos inspiró su obra “Aborto en Detroit”, ciudad en la que vivió.
• Tal vez como pago a las infidelidades de Rivera, incluso con su hermana Cristina, Frida se convirtió en amante de León Trostky, quien había como huésped a la casa de ambos.
• Para unos era una pintora surrealista, para otros, realista. Lo cierto es que ella trataba de huirle a las etiquetas.
• 32 operaciones fueron necesarias para que pudiera volver a caminar.
• Más de 200 de sus obras están en museos de todo el mundo. En  Coyoacán, México, en la que casa que vivió con Rivera, funciona el museo que lleva su nombre.

Fuente: Últimas Noticias

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