Zona Tecnológica - Nro.27


SEXTING: ALGO MÁS QUE MENSAJES ERÓTICOS

Desde hace varios años hemos sido testigos de cómo la tecnología influye en nuestras vidas; tanto así que ha llegado a influenciar también, nuestros comportamientos sexuales. Las redes sociales y las aplicaciones de mensajería instantánea han ayudado a que fenómenos como el “Sexting” cobren fuerza y se extiendan con facilidad entre jóvenes y adultos. Continúa leyendo nuestra columna del día de hoy para que aprendas más del tema ¡Comencemos!



El término “sexting” deriva de las palabras en inglés “sex” y “texting” y se refiere al envío de mensajes sexuales (eróticos o pornográficos), por medio de teléfonos móviles. Actualmente, debido a la evolución tecnológica, el término no solo aplica a mensajes sexuales, sino también fotografías y vídeos con contenido sexual que puede ser intercambiado a través de las nuevas herramientas tecnológicas.

En los últimos años este fenómeno ha tomado mucha fuerza debido a que es una práctica sencilla de llevar a cabo porque solamente se requiere de un celular y el propio cuerpo. Pero el sexting no deja de ser una amenaza latente; ya que empieza como diversión, pero puede terminar en una situación grave, que se salga de control y produzca consecuencias físicas y psicológicas.

Una vez que la información es compartida, se pierde el control sobre las fotografías o vídeos. Debemos tener en cuenta que, aunque compartas información con alguien de confianza, no se está exento de que el contenido sea extraído de su dispositivo sin su consentimiento y luego ser difundido de forma viral en Internet, ocasionando daños irreparables como ciberacoso, extorsión, chantaje y hasta la pornografía infantil, en el caso de menores de edad.

Y es que, si bien esta práctica puede afectar a personas de distintas edades, los menores de edad son un público muy vulnerable. Los casos de sexting también pueden asociarse con las víctimas de grooming, es decir, la acción donde un adulto contacta a un menor por Internet para ganar su confianza y amistad, con el fin último de abusar de él de distintas maneras.

José Bauermeister, director del Laboratorio de Sexualidad y Salud, sugiere que quienes practican el sexting no sufren problemas de ansiedad ni de autoestima, además de que normalmente esta práctica es recíproca y suele ocurrir entre parejas románticas, que ya tienen una relación. El problema viene cuando el que las recibe decide difundirlas entre amigos o colgarlas en internet, tal vez derivado de una ruptura o por despecho.

Ahora bien, si conociendo los riesgos de este fenómeno, deseas seguirlo practicando, toma en cuenta las siguientes recomendaciones:

Evita la exposición del rostro o rasgos particulares que permitan la identificación de tu persona.
Aplica métodos para anonimizar el origen del contenido, a través de herramientas que permiten difuminar fotos o vídeos.
Ser cuidadoso respecto a quiénes tienen acceso al dispositivo de forma física y lógica.
Aplica prácticas comunes como el bloqueo de los dispositivos.
Conéctate solo desde redes protegidas, evitando las de acceso público.
Revisa las aplicaciones y el software instalado en el dispositivo que puedan 
tener algún tipo de código malicioso que robe información.

No hay duda de que el sexting es un tema relevante en la actualidad que considera la privacidad, el anonimato y el ejercicio de la sexualidad desde una perspectiva de los derechos de las personas plasmados en el ámbito digital. Por ello, es necesario pensar antes de practicarlo y, en caso de hacerlo, procurar que sea de manera segura.

¿Qué opinas del tema de hoy? No dejes de escribirme tus comentarios a  nuestro correo tecnologia@resumendenoticias.com.ve y sígueme en @ZonaTecnoRDN 

¡Nos leemos la próxima semana!

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