Larga Vida - Nro.72



FOMENTAR EL RESPETO Y LA TOLERANCIA ERRADICAN VIOLENCIA EN LAS AULAS
NO EXISTEN CIFRAS SOBRE ACOSO ESCOLAR PUES LAS VÍCTIMAS TEMEN DENUNCIAR


El acoso escolar, también conocido como bullying es una realidad que siempre ha existido en las aulas de clases, solo que anteriormente se le conocía con el popular término “chalequeo” y no se le daba la misma importancia que ahora.



El por qué existe este tipo de comportamiento en algunas personas es difícil de determinar. Especialistas en el área de salud mental y conducta humana señalan que muchas veces los llamados “bravucones” o “abusadores” tienen carencias afectivas o baja autoestima y por esto buscan minimizar a sus semejantes y así ganarse, a la mala, el respeto o convertirse en un foco de atención.

En diferentes oportunidades, según la información que aportan tanto docentes y directivos de planteles, además de instituciones que se encargan de llevar charlas de concientización sobre el tema a las unidades educativas, se ha podido conocer que no existen cifras de los casos de violencia escolar pues usualmente las víctimas temen denunciar pues sus agresores pudieran tomar represalias en su contra.

Ante esta realidad, la recomendación que dan los expertos es que se trate de reforzar la confianza entre el niño o adolescente con algún adulto ya sea un familiar o alguien de su entorno para que así puedan dar un alto a la situación.

Conducta del bravucón

• Se expresa de manera hostil, utilizando malas palabras que degraden a la víctima
• Agrede física y verbalmente a quienes considera más débiles
• Amenaza con tomar represalias si el acosado lo llegara a delatar
• Se muestra ante el resto de sus compañeros como una persona superior
• Generalmente se trata de niños/adolescentes víctimas de agresiones físicas o verbales en el hogar
• Suele realizar estas acciones violentas apoyadas 

Perfil de la víctima del bullying

• Son niños/adolescentes callados y de conducta sumisa
• Suelen ser sensibles y de frágiles sentimientos
• Mantienen una personalidad introvertida
• Tienen actitudes de temor dentro del aula de clases
• Recurrentemente faltan a sus actividades académicas por temor de ser agredidos
• Generalmente quienes son víctimas de acoso escolar son niños/adolescentes aplicados en sus clases

Más que golpes

Se suele pensar que cuando se habla de acoso escolar solo se trata de violencia física y verbal (golpes, empujarse, persecución, manipulación, amenazas) pero el bullying va más allá de esto pues incluso se pueden presentar agresiones de tipo sexual. La no inclusión en actividades diarias como juegos, tareas e incluso en conversaciones, también se consideran parte de este término.

Desde casa se debe promover el respeto hacia los semejantes, sin importar la diferencia de credos, razas y pensamientos. Un hogar en el que reine la sana convivencia mantendrá a raya ese tipo de comportamientos en los hijos.

Con el boom de las redes sociales también se ha hecho muy común el cyber bullying que no es más que el hostigamiento a través del uso de herramientas tecnológicas.

En este tipo de acoso, los bravucones buscan a toda costa destruir la imagen y reputación de la víctima, valiéndose de la publicación de información falsa o personal hasta lograr que otros se sumen a la burla y humillación.

Quienes usan las redes sociales para hacer bullying se encargan de conocer al máximo al acosado, desde quiénes son sus amigos y familiares hasta las actividades que realizan con frecuencia. Teniendo toda esta información a la mano les resulta más fácil divulgar rumores “creíbles”.

Actualmente la mayoría de los chamos tiene acceso a una computadora, tableta o teléfono inteligente; ante este hecho, los padres deben ser más cuidadosos y mantener un control sobre los contenidos que puedan ver y compartir sus hijos.

Intervención en la escuela

Mantener alejado al bullying también es tarea de los docentes y directivos en las escuelas ya que es allí donde se produce el hostigamiento.

Una de las cosas más importantes a resaltar es que las autoridades dentro del salón de clases no pueden sumarse a este tipo de tratos crueles pues así la víctima se sentirá más insegura de denunciar.

Se debe realizar un monitoreo constante. Suele ser fácil determinar quienes son las posibles víctimas de acoso escolar y se le debe dar un alto a cualquier situación de violencia tanto física como verbal y psicológica. Hay que tener mucho ojo pues generalmente los abusadores no actúan en presencia de adultos.

Los casos de violencia en las escuelas suelen darse en momentos de esparcimiento como en la hora del recreo, pero también hay que estar vigilantes en espacios donde puedan ocurrir peleas o agresiones como pasillos y baños.

Lo ideal sería concertar una reunión de padres y representantes para plantar lo que está sucediendo y que así se pueda dar una solución al problema.

Leyes en el país

La Ley Orgánica para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes (Lopnna) establece en sus artículos 253 y 254 las sanciones penales a tomar en contra de quienes incurran en tratos crueles y maltratos.

Igualmente en el instrumento señalan que quienes sean víctimas de algún tipo de agresión, pueden acudir a la sede del Consejo de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes del municipio en el que residen y allí les brindarán la respectiva asesoría y atenderán los casos.

Tal día como hoy se conmemora el día internacional contra el acoso escolar, buscando crear conciencia tanto en adultos como en los chamos para así erradicar la violencia de los centros educativos.

“El agresor puede venir de clases elevadas donde se le ha permitido todo, o de clases bajas donde se le castiga duramente por cosas nimias. Lo que sí es seguro es que todos vienen de familias donde el afecto y el cariño son escasos, ya sea por dejarlos hacer lo que les da la gana –que es una forma de negarles el afecto–, ya sea por lo contrario” Dan Olweus.

Sus comentarios a mi correo salud@resumendenoticias.com.ve

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