90 y Más - Nro.54


CARACAS FC GOLEA A PUERTA CERRADA
TABLA IGUALADA EN CLÁSICO MODERNO

En Venezuela, a diferencia de otras partes de Sudamérica y de otros deportes como el béisbol y baloncesto casi todos los “clásicos” son de origen relativamente reciente. Con ciertas excepciones, el resto son encuentros cuya rivalidad se originaría a partir del Boom de la Vinotinto en la primera década del 2000.

El comienzo de las disputas en el Futven data de los antiguos equipos de las colonias, o lo que se denominó en su momento como “clásico Europeo” entre Deportivo Italia y Deportivo Portugués, a este clásico se uniría el Deportivo Galicia quien compartiría rivalidad deportiva con esas 2 franquicias. Equipos que a la postre desaparecerían y junto con ellos esas rivalidades. Por su parte Las principales guerras del fútbol venezolano se han dado alrededor de los clubes con mayor trayectoria, así como en los de mayor popularidad y tradición, entre ellos: Caracas F.C., Deportivo Táchira F.C., Estudiantes de Mérida F.C, Portuguesa F.C., Mineros de Guayana y Zamora F.C.

En el año 1984 se disputaría el primer encuentro entre Deportivo Táchira y Caracas FC, por la Copa de Campeones, es decir, el monarca de la primera división (Táchira) y el de la segunda (Caracas). Los andinos ganaron 4-1. Allí daría inicio a una larga rivalidad denominada hoy por hoy como “El Clásico Moderno”. Si bien ambos clubes se enfrentan desde hace más de 2 décadas, sumando más de un centenar de encuentros, el denominado “Clásico” es de reciente data, y se remonta al incidente de la Final de la Copa Venezuela 2000. Desde aquella penosa tarde, los aficionados del Deportivo Táchira se valen de este suceso para componer parte de lo que llaman el “folklore del fútbol”. La quema del autobús se cuela en fragmentos de cánticos y se escenifica en las gradas con pequeñas réplicas hechas de anime o cartón. Más allá de lo triste y condenable, el acto de ese 17 de diciembre quedó incrustado en la cultura y el imaginario popular del hincha tachirense.

Casi como una casualidad, el Caracas F.C. comenzó una década llena de títulos a partir del año 2000, si bien habían conseguido cuatro estrellas en los noventa, a partir de la temporada 2000/2001 conseguirían siete campeonatos, siendo el último el de la 2009/2010. Esa final que ganaron al “Carrusel Aurinegro” en suelo tachirense con el vanagloriado 1-4 que los hinchas avileños recuerdan cada 30 de mayo.

Sin embargo, como es de “nueva data”, hay que regresar a la quema del autobús en San Cristóbal y preguntar: ¿Influyó este hecho en que el pique entre ambos equipos creciera? Para algunos, aquella fecha fatídica tuvo su influencia, para otros no tiene ningún peso, pero todos concuerdan en que el Táchira – Caracas es un partido de fútbol aparte, con el permiso del alicaído Estudiantes de Mérida, del irregular Portuguesa y del desaparecido Marítimo. Estos adjetivos tienen mucho que ver con la pérdida de protagonismo de estos equipos y la aparición del Caracas para arrebatarles el lugar como principal rival de los aurinegros.

Cada vez que se juega este partido se agotan las entradas, ya sea en San Cristóbal o en Caracas. Los principales diarios deportivos le dedican su página principal y los medios de comunicación se dedican a cubrir el evento. La rivalidad va a seguir. Claro, en lo endeble que son las instituciones en Venezuela, Táchira no va a desaparecer porque siempre hay alguien que lo sostiene, a pesar de que tuvo momentos de caída. En Caracas es distinto porque siempre dependió de un señor y su empresa, ahora depende de sus sucesores, pero me da la impresión que en este momento ya no es más de un propietario o de una empresa, ahora le duele a miles. Si el día de mañana, por algún motivo, los propietarios no quieren continuar con el equipo, no va a desaparecer, alguien se va a hacer cargo porque ya está arraigado.

Más allá de antagonismos derivados de la geografía, están la tradición de uno y el éxito del otro. Los títulos de ambos. El peso de las camisetas. La historia que fueron construyendo por separado y ahora construyen juntos. Historia que aglutina viajes y anécdotas, sonrisas y lágrimas, victorias y derrotas, una “Gambeta” y un Rey, hasta un autobús quemado. Muchos goles y, eso sí, mucho fútbol. La historia de un clásico. La historia del Táchira – Caracas.

Una historia que el día de ayer sumó un capítulo más, una nueva página, donde el Caracas se agrandó al doblegar (3-0) al Táchira de la mano de Edder Farías con doblete y poner así todo “tablas” en el historial del clásico moderno del fútbol venezolano.

Cuando parecía que el aurinegro tenía el dominio del encuentro, una equivocación en la defensa le concedería un penalti a la escuadra avileña, para que Edder Farías pusiera a ganar al Caracas 1-0 a los 33 minutos del encuentro, en la segunda mitad del compromiso una buena jugada colectiva le daría la oportunidad de ampliar el marcador a Robert Garcés, quien no dudó en rematar de pierna derecha para colocar el marcador 2-0, la guinda del pastel la colocaría nuevamente Edder Farías quien en un letal contragolpe solo debió dar un pequeño empujón a la esférica para marcar el segundo en su cuenta personal y el 3-0 final, para sellar la goleada avileña.

Con esta victoria el Caracas FC coloca igualdad en el historial de enfrentamientos entre tachirenses y avileños, dejando un saldo de 105 partidos jugados, 35 victorias por lado y 35 empates, sacando los capitalinos diferencia solamente en goles con 126GF y 125GC, mientras los aurinegros tienen 125GF y 126GC.

Por ahora así marcha esta historia, que solo queda a la espera de un posible encuentro en el octogonal final para seguir escribiendo más capítulos y ver quien logra sacar alguna diferencia en victorias.

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