90 y Más - Nro.49


CRISTIANO RONALDO DE LA DESGRACIA A LA GLORIA
PORTUGAL CELEBRA SU PRIMER TITULO 

Hace 12 años Portugal siendo sede de la Eurocopa llegaba por primera vez a la final de ese torneo, de la mano del capitán Figo, Deco, Costinha, Nuno Valente, entre otros y dirigidos por el brasileño Luiz Felipe Scolari, quien 2 años antes había levantado la Copa del Mundo. Pero se adelantó en la final antes de llegar a la hora de juego. Charisteas se impuso a dos defensas lusos para conectar un córner botado por Angelos Basinas. Mientras todo el mundo admiraba la gesta de Grecia, que había llegado al torneo como una de las selecciones con menos opciones en las apuestas, Portugal se quedó con un sabor amargo después de realizar 16 disparos a puerta, por cuatro de los griegos. Un desolado Scolari comentó: "Es duro perder así, jugar tan bien y no marcar ningún gol".

Pero algo curioso de aquella selección de Portugal y que sería un gran tema de conversación era la participación del Joven Cristiano Ronaldo. La Eurocopa de 2004 fue el primer torneo de selecciones que jugó el entonces recién estrenado delantero del Manchester United, que con apenas 19 años era el novato del vestuario y pulverizaba todos los récords de juventud de la historia de las "quinas", siendo el futbolista de menor edad en jugar la competición y marcar un gol.

Aquel niño que no pudo contener las lágrimas tras caer ante Grecia es hoy el hombre que capitanea a su selección y que bate récords más propios de un jugador veterano, pues acaba de igualar al francés Platini como el máximo goleador de la historia del torneo y se posiciona en lo más alto de los lideres goleadores de su selección.

Cristiano buscaba seguir haciendo historia y conseguir el primer trofeo importante como selección para Portugal, pero las lágrimas volvieron a ser locales en el rostro de Ronaldo, por aquel choque con Dimitri Payet a los 8 minutos que le provocó una lesión en la rodilla izquierda (sufre un esguince de ligamento lateral interno grado I). Cristiano debía intentarlo. Siempre lo hizo. A duras penas, logró levantarse del césped e incluso intentó saltar, aunque la pierna ya no respondía a sus deseos. Visiblemente dolorido, el astro lusitano pidió el cambio y a los 25min del encuentro salía entre lágrimas directo al camerino para ser evaluado. Los portugueses, habitual pueblo maldito enredado en su fado, se taparon los ojos. Como si el movimiento fuera suficiente para controlar las lágrimas. Los franceses brindaron un aplauso que se hizo interminable, respetuosos ante lo que pareció un funeral con honores de Estado. Con un hombre tendido en la camilla, destrozado por un dolor nacido en el corazón. Tras los tres silbatos que anunciaba el final de los 90 minutos con marcador 0-0 reaparecería en el terreno de juego, con un vendaje en la rodilla y hablando uno a uno con sus compañeros para darles ánimo para la Prorroga que estaba a punto de comenzar, especialmente hablando con Pepe líder de la saga defensiva y su compañero de club (Real Madrid) y con Edder, jugador que entraría en el segundo tiempo para cumplir las veces de Cristiano en los centros y balones aéreos a quien se le observo decirle algo al oído y quien curiosamente sería el héroe tras anotar el gol de la diferencia en la segunda mitad de la Prorroga. En los últimos minutos se paró para alentar y dar instrucciones a la par del entrenador Fernando Santos.

Cristiano Ronaldo sólo apareció en la primera fase para fallar un penalti contra Austria, pero también para librar a Portugal de la eliminación. Su tremenda irrupción en uno de los partidos más vistosos del torneo, el 3-3 contra Hungría, permitió que los lusos pudieran acceder a octavos como terceros de grupo. Para el recuerdo, uno de los goles marcados al estrafalario Király, de acrobático tacón aéreo. Rumbo a la Final sólo podría sumar un gol más. Otra vez, eso sí, determinante. Y propio de su leyenda. Porque ese salto en semifinales con el que empequeñeció a Chester -su marcador galés- fue, sin duda, una de las imágenes más recordadas del torneo. Cristiano emuló al Rey Michael Jordan con su famoso salto para cabecear con potencia aquel gol que abriría el marcador de la semifinal.

Tras el pitazo final y la eufórica celebración de todo el equipo luso, vivimos nuevamente otro de los momentos más importantes de esta Eurocopa Nani devolvía al Brazo de Ronaldo la banda de capitán, aquella misma banda que en la primera mitad había tirado al suelo de la frustración y delegaría a CR7 la responsabilidad de alzar al cielo parisino la primera Copa en las vitrinas de la selección de Portugal. 

Con estos logros, Cristiano Ronaldo se posicionó como principal favorito para conquistar una vez el Balón de Oro, tal como lo hizo en 2008, 2013 y 2014, y que se entrega a fines de diciembre. Así, CR7 obtendría por cuarta ocasión el trofeo al mejor futbolista del mundo, y se situaría a sólo uno de Lionel Messi, que ganó cinco veces este premio. Hasta aquí, el portugués iguala con tres Balones a los legendarios Michel Platini, Johan Cruyff y Marco van Basten.

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