Viernes | 28/11/2014


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Odisea Tecnológica - Nro.14


MÚSICA EN EL BOLSILLO

¿Quiere hacer un experimento interesante? Agarre un casete, un walkman y déselo a alguien menor de 20 años. Luego ordénele que lo haga sonar. Los resultados pueden variar por supuesto, pero, para cualquiera que sea contemporáneo conmigo e incluso mayor, puede ser sorprendente ver que los chamos de hoy en día no sepan qué hacer con esos dos artilugios y, menos aún, conozcan que la música alguna vez se almacenó en formatos físicos. Léase, una cinta magnética estereofónica, un disco de vinil, un casete o un disco compacto.

No es de extrañar: hoy en día prácticamente toda la música que ronda en la calle es digital y se transporta en pequeños dispositivos móviles (celulares o no) y se intercambia fácilmente a través de la Internet. Hoy es cotidiano, pero esta historia tuvo un giro en el año 1992, cuando el Fraunhofer Institute Integrierte Schaltugen de Alemania presentó públicamente el formato mp3, para archivos digitales de audio.

Karlheinz Brandeburg fue el responsable de un equipo que se propuso en 1989 crear un formato digital de audio que fuera más ligero y, por tanto, más fácil de ser intercambiado y almacenado. Básicamente dieron en el clavo estudiando lo esencial del oído humano: las frecuencias de audio que podemos captar van desde los 20Hz (más grave) hasta los 20Khz (más agudo), siendo el espectro óptimo entre 2 y 4Khz. En el Instituto Fraunhofer crearon un códec que elimina toda la información de audio “irrelevante” para el oído humano, lo que permitió un archivo con mayor nivel de compresión y una pérdida de audio mínima.

Un archivo Mp3 puede pesar hasta 11 veces menos que un archivo de audio de un disco compacto (que tiene sus niveles de compresión, por supuesto). Es decir, que un Mp3 de poco peso podrían ser 2 megas. Esto implica que en un dispositivo de almacenamiento actual de 1 Terabyte podríamos tener 500 mil canciones. Un disco compacto soporta 72 minutos de música, que normalmente son entre 12 y 15 canciones.

Por supuesto, el Mp3 en sí mismo es relevante gracias a la Internet, por donde rápidamente los usuarios del mundo empezaron a intercambiar música de manera cómoda y rápida. Aún en los años 90, cuando la mayoría de los usuarios residenciales contaban con conexiones de 52kb. Y a medida que ha pasado el tiempo y los anchos de banda han aumentado, ya ni siquiera hablamos de canciones, sino de discos y hasta discografías completas que podemos intercambiar a través de la red de redes.

Este formato aún hoy en día es tema de discusión entre quienes defienden el libre intercambio de información en Internet y quienes defienden la propiedad intelectual y el derecho que tiene el artista de recibir una ganancia por su música. En 1994, un joven Sean Parker en Estados Unidos creó una plataforma de intercambio de música que adobó esta discusión: Napster. Aunque ese será tema para otra Odisea Tecnológica.

Hay una parte de la industria discográfica que se resiste al cambio, aun hoy 24 años después. Hay otras más astutas que se han montado en la ola y comercializan tanto en físico como en digital la música de sus artistas. Un claro ejemplo es la banda inglesa Radiohead, que ofrece gratutiamente sus discos en su página web (en Mp3) y luego, que el fanático decida si compra el disco o no. Otro ejemplo es iTunes y su plataforma de compra.

Y, ¿quién no tiene música en su teléfono celular, computadora, Tablet, reproductor de carro o iPod? Claro está, el Mp3 no es el único formato de compresión digital de audio, pero sigue siendo uno de los más ligeros y que genera menos pérdida de audio. Eso y la polémica, que ayudan a que su nombre se mantenga en boga.

Tal vez a mí, o cualquier de ustedes contemporáneos conmigo, nos den un casete y un walkman y podamos recordar viejos tiempos, pero sin duda la música digital es un gran avance para quienes amamos oír música a todo momento y en todo lugar. Sin embargo, como buen nostálgico, aquí seguiré conservando mis casetes de la niñez y mis discos compactos, algunos viejos y otros nuevos. En la próxima Odisea Tecnológica hablaremos sobre Napster, el Mp3 y la industria discográfica.

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