RDN Destinos - Nro.32


COMO PRESTAR UN BUEN SERVICIO

En una de mis clases universitarias una profesora y al final gran amiga y colega, Inmaculada Carpi, me enseñó que 100 personas pueden estudiar Servicios Turísticos pero solo 5 entenderán que es prestar Servicios Turísticos. Y ahí me detengo para escribir hoy.

Gracias al maltrato y la burla de uno de los encargados de la pizzería y panadería Capucchinos en la entrada de Paraparal, Estado Carabobo a una señora mayor que resultó ser mi madre, hoy entregaré un poco de moral cuando de turismo se trata. No es montar el local, no es tener el punto, no es tener una playa privada, un verdadero prestador de servicio que  no sea humano, cálido, amable, dinámico y comprometido con lo que hace, predestinará la muerte del negocio. Y ahora más cuando las redes sociales son capaces de construir y destruir imperios.

Cuando se decide estudiar y licenciarse en Turismo es importantísimo saber que nos llegarán clientes de todos lados, con todas las culturas y con todas las personalidades. Justo aquí es donde debemos sacar nuestro mejor “yo interno” y hacerlo brillar.

Entonces, me atrevo a enviar un listado de cuáles son las maneras de un gran prestador de Servicios Turísticos. 

1.- Jamás borre la sonrisa de la cara. A veces tenemos miles de problemas personales, sin embargo el turista confió en nosotros para pasar un rato distinto y no podemos defraudarlo. Así que dejemos en la puerta de la casa todo eso y lleguemos a nuestro lugar de trabajo llenos de contentura.

2.- Siempre es mejor dar la milla extra. No nos conformemos con servir el plato de comida, hacer el paseo, cumplir con la actividad, los invito a colocar un detalle, puede ser una nota en la mesa, unas flores, música de fondo, un dibujo, una rifa, cualquiera de esas  cordialidades será un poco más de lo que ellos esperan y de seguro les encantará. 

3.- Disfrutar de las nuevas costumbres. Si tenemos turistas de otros país preguntemos que les gusta comer, beber, bailar, y después de eso intercambiemos tradiciones, mostremos las nuestras. El turismo se hizo para intercambiar culturas.

4.- El teléfono no puede alejar. Muchos prestadores de servicios aman chatear y mantener las redes sociales del negocio al día, sin embargo esto debe tener un horario o una persona encargada. Dejemos de idiotizarnos con el celular, los clientes deben ser atendidos maravillosamente. Lo merecen, pagaron por eso. 

5.- Cada vez que no se tenga algo que se refleje en el menú ponga una nota automáticamente, el escenario de: 

• Cliente: Me da uno de esto.
• Prestador de Servicio: No hay.
• Cliente: Ok. Entonces, me puede traer uno de estos.
• Prestador de Servicio: De eso tampoco hay

Es muy desagradable y hace que automáticamente todo caiga por la borda sin derecho al pataleo.

6.- Siempre preguntar si quedaron satisfechos. Cada que se haga una excursión, paseo, o una comida, se debe preguntar al cliente si les gustó, si tienen sugerencias. Es realmente necesario. Así ellos sabrán que nos interesa su bienestar y comodidad.

7.- Aceptar las críticas. No se debe temer a ellas. Por el contrario, es vital que sepamos en donde cojeamos y en donde somos unos duros, por un lado mejoramos y por el otro innovamos.

8.- Personal de calidad. No importan tanto el peso de la hoja de vida, sino lo niveles de humanidad. Conozco muchas personas con grandes y pesados currículos que patearían al más estudiado, sin embargo su calidad humana es mediocre y a veces inexistente. Nuestros colaboradores deben ser gente con ganas de dar y con la mente clara de que estamos para servir gustosamente. Léase: gustosamente. 

9.- No importa el tipo de servicio que se ofrece, lo que importa es que el nuestro sea el mejor. Tampoco caer en competencias locas y dañinas, nuestro contrincante debemos ser nosotros mismos. Superarnos todos los días y ser mejores cada instante.

10.- Un cliente feliz llama 10 más. Eso es así. Si damos una buena imagen a esos turistas que se van contentos, ellos atraerán diez más. No es matemática (para lo que soy malísima) es sentido común.

11.- Llueva o truene, el bienestar y el disfrute debe estar presente. Hay sitios de relajación, otros de recreación, algunos de amor y de aventura, la idea es que cada uno de ellos tenga los objetivos claros y trabajen para cumplirlos.

12.- No se cierre a los cambios. A veces somos díscolos a los cambios, pero no olvidemos que somos seres que evolucionan y una de las maneras de hacer crecer y producir un negocio es la calidad de creación que se tiene.

Y 13.- No crea en todo lo que escucha. No somos moneditas de oro para caerle bien a todo el mundo, pero si podemos agradar a la mayoría. Siempre debemos ser mejores, sin importar las malas caras de los clientes. La sonrisa de ellos será la mejor propina.

Vamos a intentarlo. Vamos a creer en que cuando tenemos un negocio turístico lo tenemos porque queremos dar y mostrar la mejor cara de Venezuela. Cuando tratamos mal a un cliente el sentido común (no la matemática) nos restará diez posibles visitantes. Si no nos gusta ser amables y respetuosos con los usuarios, quedémonos en casa y no vayamos a un lugar donde los que llegan y pagan el servicio esperan salir satisfechos. Amen al país, su profesión y su empleo, les prometo que vivirán felices.

Recuerden dejar cada lugar mejor de cómo lo encontraron, nuestro país lo agradecerá.

Viaje bueno

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Efemérides | 27/04/2014


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